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2016
Archive for: febrero

Parece que en verano todo el mundo tiene claro lo importante que es cuidar la piel: la hidratamos, la protegemos de los rayos del sol, la lavamos a menudo… pero en invierno todo esto parece caer en el cajón del olvido cuando en realidad deberíamos prestar especial atención a nuestra piel. Los cambios de temperatura, el frío, el viento y la calefacción influyen enormemente en el estado de nuestra piel debilitándola e incluso provocando sequedad, agrietamiento, rojeces o tirantez. Veamos cómo podemos ayudar y proteger nuestra piel en estos días helados con algunos consejos de cuidado básicos:

Aunque la mayor parte del cuerpo está cubierta en invierno, es importante acordarse de las zonas que no siempre tapamos: el rostro y las manos son zonas que tienden a estar expuestas incluso en invierno y se descaman o resecan fácilmente. Hidratarlas con cremas altamente nutrientes ayuda a mantener la humedad y a aportar suavidad. Además, aunque haga frío, el sol sigue brillando por lo que es recomendable utilizar una crema hidratante que cuente con un factor de protección solar 15 como mínimo.

Los labios y el contorno de los ojos son zonas que también necesitan cuidados específicos. Hidratarlos con los productos adecuados cada día ayudan a prevenir la sequedad. Es importante evitar humedecer los labios con saliva, que, aunque puede aliviar momentáneamente, lo único que produce es aún más sequedad y agrietamiento.

Atención con los baños demasiado calientes o muy largos al llegar a casa porque remueven la capa de protección natural de nuestra piel; es recomendable tomar baños rápidos con agua templada y con jabones que ayuden a restablecer la estructura química de la piel.

Y por último, no nos olvidemos del vestir! Si tenemos que exponernos a las bajas temperaturas, es importante hacerlo con prendas hechas con tejidos térmicos que faciliten la transpiración – un buen ejemplo son las prendas de algodón – y con prendas que no sean demasiado ceñidas – de lo contrario, pueden contribuir a descamar nuestra piel. Adecúa la hidratación y la vestimenta al frío y… ¡disfruta del invierno sin peligro!

De orejas, las hay de muchas formas: más grandes, más pequeñas, puntiagudas, más y menos pegadas a la cabeza… y aunque todas cumplen su función es importante sentirse a gusto con ellas.

A menudo, los complejos físicos que aparecen a edades tempranas, pueden condicionar el que es uno de los períodos más felices de nuestras vidas: la niñez. Y no solo esto, los complejos que tenemos de pequeños pueden, además, condicionar nuestra autoestima y la forma en la que nos relacionamos con los demás ya de mayores.

Este mes el Dr. Joan Pere Barret ha publicado un nuevo artículo en el blog de la plataforma médica Saluspot. En esta ocasión damos respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes sobre la otoplastia infantil que los padres nos realizan con frecuencia. De este modo, queremos despejar dudas sobre qué es, qué tipo de anestesia se utiliza, a partir de qué edad puede realizarse y en qué momento; además, hablamos también de los riesgos, resultados y recidivas que pueden esperarse de esta intervención que permite a muchos niños dejar atrás un complejo físico derivado de unas orejas grandes o de “soplillo”.

En el artículo veréis que se trata de una intervención sencilla, que dura aproximadamente dos horas y que por lo general no requiere la hospitalización del paciente. Hablamos, además, de los tipos de anestesia que pueden utilizarse – general para los más pequeños, o local con sedación para los niños más mayores o adultos –, de los riesgos mínimos que, como en cualquier intervención quirúrgica, pueden aparecer, así como de los resultados que podemos esperar de esta intervención cuando nos ponemos en manos de un buen profesional.

Os pasamos el link esperando que resuelva vuestras dudas, y nos despedimos con el dicho que dice que tenemos dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos; si es así, ¡que escuchemos a gusto y sin complejos!